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La Jefatura de Espacio Público y Mediación Comunitaria (JEPMC) es un área articulación y gestión de la Fundación Museos de la Ciudad que trabaja de manera transversal con sus cinco museos y centro de arte, así como con otras áreas institucionales y diversos actores externos. Su labor busca fortalecer los vínculos entre museos y comunidades, promoviendo procesos de participación, colaboración y corresponsabilidad.

Tras 13 años de experiencia, comprendemos a la Mediación Comunitaria como una práctica que facilita el encuentro, la implicación y el trabajo conjunto entre los museos y las diferentes comunidades de la ciudad. A través de esta perspectiva, impulsamos procesos descentralizados que fortalecen las capacidades, agencias y autonomías comunitarias, y fomentan modelos de gestión compartida entre lo público y lo comunitario. Esto se desarrolla mediante el co-diseño de proyectos culturales, educativos y museológicos construidos desde intereses y necesidades comunes.

Asimismo, concebimos los museos como espacios de encuentro, diálogo y aprendizaje colectivo. Por ello, asumimos un papel activo en los territorios y en las realidades sociales que los atraviesan, reconociendo el valor de los saberes, experiencias y formas de organización de las comunidades. Desde esta mirada, la gestión de la cultura no se limita al acceso a bienes y servicios culturales; sino que se vuelve una práctica que crea condiciones para compartir conocimientos, fortalecer vínculos y ampliar las posibilidades de participación y construcción colectiva.

Creemos que los museos desempeñan un rol social fundamental en la construcción de sociedades más justas, diversas y solidarias. Por ello, trabajamos para transformar los museos en espacios culturales abiertos a la escucha, capaces de construir contenidos, metodologías y procesos sostenidos junto a las comunidades y desde sus propios contextos, conocimientos y experiencias.

Ejes de trabajo

Aprovechamos la memoria como una herramienta para comprender e interpretar el entorno y las realidades sociales desde la relación entre pasado, presente y futuro. Promovemos el encuentro y el diálogo entre diversas experiencias, saberes y perspectivas que permitan desarrollar lecturas críticas de la historia. Desde este eje, buscamos ampliar las narrativas tradicionales, generalmente centradas en actores políticos e institucionales, para visibilizar otras voces y formas de experiencia. Nos interesan especialmente las memorias construidas desde las comunidades, los movimientos sociales, las organizaciones colectivas y la vida cotidiana, como aportes fundamentales para comprender y transformar nuestro presente.

Reafirmamos el espacio público como un lugar de encuentro, diálogo, escucha y reconocimiento mutuo, donde se construyen los sentidos de lo común. Este eje invita a reflexionar sobre cómo imaginamos, habitamos y transformamos la ciudad desde una perspectiva comunitaria y desde el derecho de todas las personas a participar activamente en su configuración. Asimismo, promueve la reflexión sobre la memoria y la construcción histórica de los territorios, visibilizando los aportes de comunidades y colectivos que han contribuido a la vida urbana y rural. De esta manera, se fortalecen prácticas de participación, apropiación y acción colectiva, así como la capacidad de imaginar, definir y crear los espacios, servicios y formas de convivencia necesarios para garantizar una vida digna para todas las personas.

Entendemos el ambiente como la red de relaciones que conecta a las personas, las comunidades y los ecosistemas que sostienen la vida. Reconocemos que somos seres ecodependientes e interdependientes, por lo que el cuidado, la corresponsabilidad y la cooperación son fundamentales para el bienestar colectivo. Este eje promueve reflexiones y prácticas que fortalezcan nuestra relación con la naturaleza y con otras personas, cuestionando formas de vínculo basadas en la explotación y la desconexión. Nos interesan iniciativas que, desde enfoques artísticos, comunitarios y agroecológicos, fomenten la diversidad, el cuidado de los ciclos naturales y la sostenibilidad de la vida como un bien común.

Reconocemos a los cuerpos como territorios de experiencia, identidad y memoria, que están atravesados por diversas condiciones sociales, culturales y políticas. Este eje analiza las tensiones entre normalización y diferencia, y promueve propuestas que cuestionen los discursos dominantes sobre cuerpos históricamente marginados o excluidos: cuerpos no productivos —como personas con discapacidad, infancias, personas mayores, habitantes de calle o quienes plantean formas alternativas de organización social y económica—; cuerpos que desafían los mandatos patriarcales y estéticos —como mujeres y diversidades sexo-genéricas—; cuerpos racializados —como pueblos indígenas, afrodescendientes y montubios—; y personas migrantes. Así, buscamos contribuir a la reparación simbólica frente a prácticas discriminatorias como el capacitismo, el edadismo, la misoginia, la LGBTQ-fobia, el racismo y la xenofobia.

Programas y proyectos

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