Ir al contenido

Fundación Museos de la Ciudad · Quito

¿Qué puede trabajar una escuela cuando visita Yaku?

Una rana puede abrir una conversación sobre biodiversidad. Un antiguo tanque puede contar cómo cambió Quito su relación con el agua. Y un recorrido por el páramo puede conectar a los estudiantes con otros territorios.

En Yaku Parque Museo del Agua, una visita escolar no se plantea como un recorrido para mirar y seguir de largo. Su oferta educativa propone experiencias mediadas para que niñas, niños y jóvenes exploren, pregunten, jueguen y relacionen lo que encuentran en el museo con el mundo que los rodea.

Hay propuestas para diferentes edades y temas: agua, biodiversidad, ecosistemas, sostenibilidad, memoria de Quito y cambio climático.

Aprender desde la experiencia

Para los más pequeños, “Entre charcos y ranas” invita a explorar la relación entre los anfibios, el agua y los lugares donde habitan. En “Manos al agua”, el juego y el movimiento permiten descubrir cómo se transporta, conduce y comparte este recurso.

A partir de los 6 años, “Bosques que habitan la ciudad” lleva la mirada hacia la naturaleza que también existe dentro de Quito: plantas, animales, agricultura urbana y formas de cuidar el entorno.

Y para quienes quieren conocer la historia de la ciudad, “Antes y después del grifo” propone recorrer El Tiempo del Agua y el museo de sitio para acercarse a los cambios que ha vivido Quito en torno al acceso al agua durante los últimos 500 años.

De Quito al océano

Desde los 10 años, los recorridos amplían la mirada hacia otros territorios.

“Del páramo al Chocó” conecta estos dos ecosistemas a través del agua, la biodiversidad y las comunidades que los habitan. Mientras que “Hacia las profundidades del océano” propone explorar los ecosistemas marinos en Aguamundi, a través de recursos interactivos, movimiento, sonido y luz.

Para estudiantes desde los 12 años, “Un planeta que cambia, territorios que resisten” relaciona los impactos del cambio climático con las respuestas y acciones que surgen desde distintos territorios.

Cada recorrido dura aproximadamente 90 minutos y es acompañado por un mediador o mediadora. Además, todas las visitas incluyen Burbujas y Fuentes, espacios interactivos donde los estudiantes pueden experimentar y jugar con el agua.

Yaku también puede ir a la escuela

La propuesta educativa no termina en el museo. Con  Yaku te visita, la institución puede llevar la experiencia a su propio espacio.

Yaku Viajero utiliza una cuenca construida con montañas, ríos, bosques, ciudades y comunidades para explorar las conexiones del agua con el territorio. Fantasmín y el viaje del agua, por su parte, plantea juegos y desafíos para acercarse a la relación entre agua, naturaleza, comunidades y vida cotidiana.

Así, una salida pedagógica a Yaku puede convertirse en una oportunidad para abordar contenidos que ya forman parte de la experiencia educativa, pero desde otro lugar: experimentando, conversando y recorriendo.

Para instituciones educativas

Las visitas requieren reserva previa y pueden adaptarse según la edad, los intereses y las necesidades pedagógicas del grupo.

reservasyaku@fmcquito.gob.ec)
(02) 381-3340 ext. 1008