Este 10 de abril, a las 17:30, el Museo de la Ciudad invita a la ciudadanía a vivir La noche en el antiguo hospital, una experiencia única que permitirá recorrer algunos de los espacios que formaron parte del histórico Hospital San Juan de Dios.
Durante este recorrido nocturno, las y los visitantes compartirán anécdotas, historias y conocerán diversas prácticas de cuidado y salud que se desarrollaban en el Quito antiguo. La actividad propone un acercamiento diferente a la memoria de uno de los espacios más emblemáticos de la ciudad.
El recorrido busca reconocer la importancia del antiguo Hospital San Juan de Dios en la vida urbana, no solo como un lugar de atención médica, sino también como un espacio fundamental en la construcción social y comunitaria. A lo largo de más de 409 años de funcionamiento, este hospital fue un eje de encuentro donde convergían distintas clases sociales, convirtiéndose en un lugar que no solo curaba el cuerpo, sino que también acompañaba el espíritu.
Durante sus años de historia, el hospital tuvo nueve administraciones —entre civiles, religiosas y militares— y se caracterizó por brindar atención a todo tipo de dolencias. Fue conocido popularmente como el “hospital de pobres”, ya que ofrecía servicios gratuitos para viajeros y público en general, el sobrenombre se refieria a que las familias acomodadas de la época solían contar con médicos particulares.
El recorrido también permitirá descubrir hitos importantes, como la inauguración de la primera sala de rayos X del país en la década de 1950, así como las prácticas cotidianas que conectaban la salud con la vida cultural y religiosa. Por ejemplo, la alimentación dentro del hospital estaba vinculada al calendario litúrgico: en Semana Santa se preparaba fanesca, y en el Día de los Difuntos, colada morada acompañada de guaguas de pan. La comida que se servía a los pacientes era contundeten para que así recuperen sus fuerzas y se recuperen pronto.
Entre los espacios destacados se encuentran las criptas, ubicadas bajo la iglesia, donde durante la administración betlemítica se enterraba a los clérigos del hospital. Estas prácticas funerarias, especialmente entre los siglos XVII y XVIII, incluían el uso de mortajas elaboradas en algodón o lino.
Los pasillos del hospital, por su parte, fueron escenarios de encuentro entre pacientes, médicos y religiosos. Con el paso del tiempo, especialmente hacia el siglo XX, estos espacios también se adaptaron como áreas de atención debido a la creciente demanda, evidenciando la evolución del hospital a lo largo de los años.
Este recorrido nocturno ofrece una nueva forma de mirar el edificio, invitando a los visitantes a conectar con su historia desde unaperspectiva más íntima y reflexiva.
La actividad está incluida en el costo de ingreso al museo: USD 4,00 para adultos; USD 2,00 para niños de 3 a 11 años y estudiantes; y acceso libre para menores de 3 años, personas mayores y personas con discapacidad.