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Este sábado 21 de marzo a las 11:30 en el Museo de la Ciudad, bajo el marco de la exposición Ningyō, la comunidad podrá disfrutar de un taller de origami, el acceso es libre, las y los interesados deben acercarse 15 munitos antes a las instalaciones del museo para el registro previo.

El público tendrá la oportunidad de adentrarse en la delicadeza y simbolismo del arte japonés a través de un taller gratuito de origami, organizado en el marco de la actual exposición. La actividad estará a cargo de representantes de la Asociación Ecuatoriana de Origami, quienes compartirán sus conocimientos y experiencia para acercar esta práctica milenaria a los visitantes.

La jornada iniciará con un recorrido mediado por la exposición, que permitirá contextualizar la actividad y enriquecer la experiencia de los asistentes. Posteriormente, los talleristas ofrecerán una introducción al origami, abordando no solo sus técnicas, sino también su historia, el valor del papel como material artístico y el profundo simbolismo que encierran sus figuras.

El origami, cuyo nombre proviene de las palabras japonesas oru (doblar) y kami (papel), es el arte de crear formas mediante el plegado de papel, sin recurrir a tijeras ni pegamento. A partir de una hoja, es posible dar vida a animales, flores, objetos y figuras abstractas, en un ejercicio que combina precisión, paciencia y creatividad.

Más allá de su valor estético, esta práctica posee importantes beneficios educativos. El origami estimula la concentración, la motricidad fina, la memoria y el pensamiento lógico, siendo incluso utilizado como herramienta pedagógica para la enseñanza de conceptos como la geometría y la simetría.

Durante el taller, los asistentes no solo conocerán estas dimensiones, sino que también aprenderán a elaborar algunas figuras básicas, experimentando de primera mano el proceso creativo. Entre las referencias más emblemáticas se encuentra la grulla de papel o tsuru, símbolo universal de paz, esperanza y longevidad. Según la tradición, quien logra crear mil grullas puede pedir un deseo.

Esta actividad propone un encuentro entre culturas a través del arte, evidenciando cómo una práctica ancestral continúa inspirando ámbitos contemporáneos como la arquitectura, la ingeniería y la medicina. Una invitación abierta a descubrir cómo, desde un simple pliego de papel, se pueden construir significados, memorias y nuevas formas de ver el mundo.

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