Cada día, miles de personas en Quito abren un grifo para cocinar, bañarse o preparar un café. Es un gesto cotidiano que parece sencillo, pero detrás de cada gota existe una historia de casi cinco siglos, una compleja red de infraestructura y el trabajo de cientos de personas que hacen posible que el agua llegue a los hogares de Quito.
Con esta mirada, y en el marco de la conmemoración de los 66 años de la Empresa Pública Metropolitana de Agua Potable y Saneamiento (EPMAPS) y de los 20 años de Yaku Parque Museo del Agua, ambas instituciones presentan El tiempo del Agua, una nueva exposición permanente que invita a descubrir cómo Quito ha comprendido, utilizado y gestionado el agua a lo largo de su historia. La muestra se inaugurará el próximo 17 de septiembre, a las 18h30, en Yaku Parque Museo del Agua. La entrada será libre.
La incorporación de esta propuesta marca también una nueva etapa para Yaku, que en sus 20 años continúa ampliando y renovando sus contenidos para sus públicos. El tiempo del Agua fortalece la oferta del museo y abre nuevas posibilidades para acercarse al agua desde la historia, la cultura, la ciencia y los desafíos que enfrenta la ciudad, con una propuesta pensada para visitantes de distintas edades.
La exposición propone un viaje por el pasado, el presente y el futuro a través de un elemento fundamental para la vida. El recorrido comienza con las sociedades que habitaron la hoya de Quito y sus distintas formas de relacionarse con el agua, desde el pensamiento andino que la entendían como un ser vivo y sagrado, hasta las transformaciones que fueron modificando la manera de habitar y abastecer a la ciudad en el siglo XX.
Fuentes, acequias, aljibes y aguateros forman parte de esta historia y permiten comprender cómo fueron cambiando las formas de acceso al agua a medida que Quito crecía. La expansión urbana impulsó, a su vez, la construcción de nuevas obras, sistemas y tecnologías que, durante generaciones, transformaron la manera en que la ciudad se abastece.
Pero ¿qué ocurre con el agua antes de que llegue a nuestras casas? La exposición lleva la mirada hacia ese recorrido que para la mayoría permanece invisible: desde los páramos y ecosistemas altoandinos que alimentan las fuentes hídricas, hasta los sistemas de captación, plantas de tratamiento, estaciones de bombeo, tanques, canales y redes de distribución que permiten que el agua llegue a los hogares de Quito.
Detrás de esta infraestructura también hay personas. Técnicos, operadores, especialistas, trabajadores y comunidades forman parte de una cadena que sostiene diariamente el abastecimiento de la Quito y contribuye a la gestión y protección de sus fuentes hídricas. La exposición pone en valor estos conocimientos, labores y vínculos que hacen posible un servicio esencial para la vida cotidiana.
Mirar esta historia también permite preguntarse por el futuro. En un contexto marcado por el crecimiento urbano, el cambio climático y la presión sobre las fuentes de agua, El tiempo del Agua plantea interrogantes que involucran a toda la ciudadanía: ¿de dónde proviene el agua que utilizamos todos los días?, ¿todas las personas acceden a ella en las mismas condiciones?, ¿qué necesitamos hacer hoy para garantizar su disponibilidad en el futuro?
Mapas, videos, objetos e instalaciones interactivas acompañan este recorrido y permiten aproximarse al agua desde distintas perspectivas. La propuesta conecta memoria, conocimiento y participación para comprenderla como un bien común, un derecho humano y un elemento indispensable para la sostenibilidad de Quito.
Al final del recorrido, el agua vuelve a llevar la mirada hacia el futuro: hacia las decisiones que tomamos sobre el territorio, la conservación de los ecosistemas, las políticas públicas y nuestros hábitos cotidianos. Porque detrás de cada gota que llega a nuestras casas hay mucho más que un sistema de tuberías: hay territorio, historia, conocimiento, trabajo y decisiones que han marcado el desarrollo de Quito y que también definirán el agua que tendremos mañana.