El Centro de Arte Contemporáneo (CAC) presentó el conversatorio “La interculturalidad en las prácticas artísticas y curatoriales” el día jueves 13 de octubre en el auditorio. Esta actividad contó con la participación de las ponentes María Fernanda Cartagena, investigadora y curadora independiente, y Ana Rosa Valdez, historiadora del arte, crítica y curadora. El mediador fue el docente y activador cultural Yauri Muenala. En este espacio de diálogo se habló sobre el papel del arte como herramienta de resistencia ante procesos que afectan a la memoria colectiva y la riqueza simbólica de los pueblos del Abya Yala.  

María Fernanda Cartagena, en su ponencia, relacionó la performance ‘Desprenderse de uno para abrazar el propio Corazón’, de la artista Valeria Andrade, con una investigación de la docente y arqueóloga María Fernanda Ugalde en torno a las figuras arqueológicas precolombinas. ‘Las alfareras rebeldes: una mirada desde la arqueología ecuatoriana a las relaciones de género, la opresión femenina y el patriarcado’ es la investigación de Ugalde que sirvió de base para esta ponencia. Cartagena puso en discusión la autoridad que tenían los hombres sobre las mujeres a través de la proyección de esas piezas arqueológicas. 

Por un lado, los hombres eran representados en movimiento y con varios ornamentos. Por otro lado, la mujer era representada de forma rígida, sin muchos ornamentos y en instrumentos de viento como la ocarina.   

La performance ‘Desprenderse de uno para abrazar el propio Corazón’ contó con la reproducción de audios en los que intervinieron voces de mujeres que tuvieron que abortar. A la par, Valeria Andrade hacía su performance con un vestido rojo y acompañada de un grupo de amigas que tocaban ocarinas precolombinas. En este punto, María Fernanda Cartagena rescata el resignificado que adquieren las ocarinas para este performance siendo herramientas tanto artísticas como de resistencia en torno a los cuerpos de las mujeres.

Continuando con el conversatorio, Ana Rosa Valdez, en su intervención, habló sobre su trabajo de curaduría en el proyecto artístico ‘Primera Línea: Memoria artística del Paro Nacional Ecuador 2019’. En este punto resaltó el trabajo realizado por varios artistas en medios virtuales que se posicionaron a favor del estallido social del 2019 en Ecuador. Este posicionamiento actuó en contraste con la narrativa del oficialismo en contra del Paro Nacional.

Artistas visuales, gestores culturales y fotógrafos realizaron un sinnúmero de prácticas artísticas, culturales y simbólicas durante la movilización en solidaridad con las protestas. Esas actividades que se iban dando sobre la marcha en los días del paro fueron seleccionadas y recopiladas en el proyecto mencionado por Valdez. Alrededor de las manifestaciones, este tipo de expresiones colocaron al arte como una herramienta más de protesta y resistencia. Además, la representación del indígena como actor político tomó relevancia en la mayoría de estas manifestaciones artísticas.

Yuri Muenala destacó los diálogos interdisciplinarios que se vieron reflejados en la intervención de María Fernanda Cartagena. Posterior a ello, resaltó que en los últimos años la sociedad demanda que los proyectos artísticos sean politizados por diversos actores sociales en relación a la ponencia de Ana Rosa Valdez.

Para finalizar, este espacio de diálogo nos deja con algunas preguntas en torno a las prácticas artísticas y curatoriales que afectan a los pueblos del Abya Yala. ¿El arte indígena y afroecuatoriano aún está en una condición de subalternidad respecto al arte mestizo? ¿La curaduría desde una perspectiva mestiza es idónea para representar el arte indígena y afroecuatoriano? ¿Cómo hacer para no caer en la exotización y la folklorización del arte indígena y afroecuatoriano? Tal vez la respuesta a estas interrogantes serán contestadas en una práctica constante de subvertir la mirada colonial del arte contemporáneo.

De Esteban Ponce